Recomendación pata de palo

Archivado en Comics | Enlace permanente | 11.04.04 / 21:59:51




Leído el segundo volumen de Isaac el pirata, Los hielos, y releído el primero unos días antes, no puedo sino quedar deslumbrado por la maestría de Blain tanto al teclado como a los lápices. Es fascinante cómo con una historia aparentemente trivial consigue maravillar de esa manera: una narración que avanza suavemente pero que nos implica a cada paso.
La historia del pintor enrolado en un barco pirata que pretende descubrir nuevas tierras consigue embarcarnos a nosotros y hacernos abrir los ojos ante la aurora boreal o sentir la emoción ante la vista de extraños animales desconocidos. Pero nosotros tenemos una ventaja sobre los marineros, somos también testigos de lo que acontece en tierra, donde Alice espera...

Jordi Cañisa lo explicó perfectamente en el número 24 del U (junio de 2.002):

[...] Blain confirma esa extraña cualidad de hacernos vivir lo que está contando. Esa sensación de verismo, de realidad, aplicable tanto a los personajes como al ambiente: en "Les Amériques" vivimos la separación de los dos amantes como si fuera en carne propia, en "Les glaces" compartimos la sensación de frío intenso de los marineros convertidos en exploradores. Blain nos engaña con su falso simplismo: su dibujo minimalista esconde una obra madura y muy pensada. Su historia, supuestamente amable, guarda en el fondo una gran amargura. Toda la obra de Blain está recorrida por una aparente ligereza (de forma y fondo) que luego se demuestra mucho más compleja.

[...] Blain no es gran dibujante, es un maravilloso narrado. Un narrador superdotado que entiende como pocos la gramática de la historieta y que ha hecho de ella su lenguaje usando el dibujo y la estructura de la página como un novelista usa un adjetivo o una determinada sintaxis.

No cabe duda de que es de lo mejor de los últimos años (si yo votara, mi elección para el premio de este año a la mejor obra extrajera en el Saló sería claramente para el pirata y su séquito; eso sí, basándome en las obras seleecionadas, porque si tuviera libertad total para elegir, mi decisión iría para su amigo David B.).