Amaztype
Grandes bases de datos (google, amazon, etc...), facilidad para consultarlas desde terceras aplicaciones (
web services) y tecnologías para la representación gráfica (
flash), permiten la aparición de curiosos interfaces de visualización de información.
Me suelen resultar muy interesantes, ya sea por su originalidad, sus resultados estéticos o la nueva perspectiva con la que nos permiten acercarnos a la información. Así, ya he comentado varios por aquí (
Buzztracker,
tenbyten y
Newsmap).
El de hoy se llama
amaztype y busca en libros, discos y DVD's de varias de las tiendas de Amazon. Lo original, la forma de mostrar los resultados, mediante una composición de las portadas correspondientes a los resultados de la búsqueda.
Lo siguiente es la salida ante la consulta de libros cuyo autor sea
Bilal:

¡Ah!, y de regalo, un más que interesante
zeitgeist (enlace vía
microsiervos).
portadas (tres): La hija de la guerra y la madre de la patria
"La cabalgata de la discordia" o
"La Guerra", de Henri le Douanier Rousseau, es la portada de
"La hija de la guerra y la madre de la patria", de Rafael Sánchez Ferlosio.
En palabras del propio autor (del libro):
(El Aduanero) La insípida naïveté de aquel pintor sencillo, Le Douanier Rousseau, estalló de pronto en verdadero genio cuando pintó la guerra como una niña descalza, despeinada, con una camisa blanca hecha girones y de ojos jubilosos y feroces, bajo el azul de un cielo luminoso y en medio de un campo verde cubierto de cadáveres.
Nota: más información sobre el lienzo
aquí, de dónde procede la imagen.
Día del libro (y III)
Por último, la obligada visita a la librería, aprovechando los descuentos especiales del día.
Además de un volumen para regalo (y que, por razones obvias, no puedo identificar aquí) me he comprado dos libros:
- "Foe" de J. M. Coetzee. Creo que no lo llegué a comentar en la bitácora, pero hace unas semanas me leí "Elizabeth Costello", también del Nobel sudafricano, y quedé deslumbrado. A cada novela de este autor, voy quedando más y más atrapado, incitándome a seguir consiguiendo el resto de obras.
- "Alemania: Jekyll y Hyde" de Sebastian Haffner. Segun el texto de contraportada:
Londres, 1939. El periodista alemán Sebastian Haffner, que ha huido de las atrocidades del nazismo, escribe desde la precariedad del exilio un certero retrato de la Alemania hitleriana. Con una prosa afilada y combativa, indaga en las luces y las sombras del pensamiento político alemán, denuncia las imposturas ideológicas del régimen nazi y desenmascara sus engaños, para demostrar que no se puede identificar a Alemania con el nazismo y que los ciudadanos alemanes fueron los primeros en ser sometidos por el yugo de Hitler.
[...] Escrito en pleno apogeo de la pesadilla hitleriana y publicado por primera vez en Inglaterra en 1940, este libro de desbordante lucidez es un alegato contra la barbarie nazi y una sagaz indagación en las raíces del mal y de la locura elevados a categoría política.
Pero, no me he limitado a ir a la librería, sino que antes he pasado por la biblioteca y me he agenciado otros dos volúmenes:
"Muerte de un viajante" de Arthur Miller, y
"La hija de la guerra y la madre de la patria" de Rafael Sánchez Ferlosio.
Veremos a ver de dónde saco el tiempo.
Día del libro (II)
El segundo mensaje del día del libro, parte de una lista de distribución a la que estoy suscrito, en la que es costumbre de los miembros enviar sus recomendaciones.
Mis elecciones han sido las siguientes:
- "Lolita" de Vladimir Nabokov, en ficción (un texto mio anterior aquí).
- Y "Mientras no cambien los dioses nada habrá cambiado" de Rafael Sánchez Ferlosio, como ensayo (un texto mío anterior aquí).
Nada nuevo para el que lea la bitácora, pero siempre está bien volver a recomendar estas cosas, aún a riesgo de ser repetitivo.
Día del libro (I)
Voy a repetir la tradición comenzada el
año pasado en mi bitácora de escribir, en el día del libro, tres mensajes: el primero con un fragmento del Quijote (he dudado mucho en incluir o no este primer mensaje, pues parece demasiado tópico este año, aunque al final he optado por hacerlo), el segundo con unas recomendaciones que hago en otro sitio y que aprovecho para copiar aquí, y el tercero con el resultado de la visita a la librería.
Empecemos, pues, con el Quijote:

De allí a dos días se levantó don Quijote, y lo primero que hizo fue ir a ver sus libros; y, como no hallaba el aposento donde le había dejado, andaba de una en otra parte buscándole. Llegaba adonde solía tener la puerta, y tentábala con las manos, y volvía y revolvía los ojos por todo, sin decir palabra; pero, al cabo de una buena pieza, preguntó a su ama que hacia qué parte estaba el aposento de sus libros. El ama, que ya estaba bien advertida de lo que había de responder, le dijo:
-¿Qué aposento, o qué nada, busca vuestra merced? Ya no hay aposento ni libros en esta casa, porque todo se lo llevó el mesmo diablo.
-No era diablo -replicó la sobrina-, sino un encantador que vino sobre una nube una noche, después del día que vuestra merced de aquí se partió, y, apeándose de una sierpe en que venía caballero, entró en el aposento, y no sé lo que se hizo dentro, que a cabo de poca pieza salió volando por el tejado, y dejó la casa llena de humo; y, cuando acordamos a mirar lo que dejaba hecho, no vimos libro ni aposento alguno; sólo se nos acuerda muy bien a mí y al ama que, al tiempo del partirse aquel mal viejo, dijo en altas voces que, por enemistad secreta que tenía al dueño de aquellos libros y aposento, dejaba hecho el daño en aquella casa que después se vería. Dijo también que se llamaba el sabio Muñatón.
-Frestón diría -dijo don Quijote.
-No sé -respondió el ama- si se llamaba Frestón o Fritón; sólo sé que acabó en tón su nombre.
-Así es -dijo don Quijote-; que ése es un sabio encantador, grande enemigo mío, que me tiene ojeriza, porque sabe por sus artes y letras que tengo de venir, andando los tiempos, a pelear en singular batalla con un caballero a quien él favorece, y le tengo de vencer, sin que él lo pueda estorbar, y por esto procura hacerme todos los sinsabores que puede; y mándole yo que mal podrá él contradecir ni evitar lo que por el cielo está ordenado.
-¿Quién duda de eso? -dijo la sobrina-. Pero ¿quién le mete a vuestra merced, señor tío, en esas pendencias? ¿No será mejor estarse pacífico en su casa y no irse por el mundo a buscar pan de trastrigo, sin considerar que muchos van por lana y vuelven tresquilados?
-¡Oh sobrina mía -respondió don Quijote-, y cuán mal que estás en la cuenta! Primero que a mí me tresquilen, tendré peladas y quitadas las barbas a cuantos imaginaren tocarme en la punta de un solo cabello.
No quisieron las dos replicarle más, porque vieron que se le encendía la cólera.
Ilustración de Mingote.
Comida basura
No, no me refiero a grasientas hamburgesas o aceitosas pizzas.
Me refiero a un artículo que fue portada hace unos días en el diario británico
"The Independent", escrito por Cahal Milmo, y titulado
"Unused food: What a waste" y que queda perfectamente resumido en estos datos:
cada año se tira en el Reino Unido comida (apta para su consumo) valorada en 20 millardos de libras, 5 veces la ayuda internacional de dicho país, y suficiente para salvar a 150 millones de personas de la inanición.
Tal vez el colocar los datos así, incluso leyendo completo el artículo (muy interesante), sea algo demagógico. Nos hace establecer mentalmente una relación problema-solución, que no es tal: no sería fácil el identificar, separar y transportar dicha comida en condiciones adecuadas a esos 150 millones de personas.
Es decir, no deja de ser una comparativa, como pudiera serlo otra, entre la situación aquí y allí, el norte opulento, aburrido por su propio exceso, y el sur sin las necesidades básicas cubiertas; pero la cifra no deja de estar sobre la mesa, mostrando toda su verdad, como a veces sólo los números desnudos permiten.
Lorenzo Mattotti

Pocos autores tienen, hoy en día (ya sea en
comic o en cualquier otro arte), una obra tan atractiva, sensual e inteligente como Lorenzo Mattotti.
Lorenzo Mattotti nace en 1954. Después de estudiar arquitectura, decide dedicarse al comic, siendo actualmente reconocido como uno de los principales exponentes de este arte. Sus trabajos han sido publicados en las revistas más importantes y sus libros son traducidos en todo el mundo. Desde "Il signor Spartaco", "L'uomo alla finestra", "Estigmas", "Ligne fragile", y muchos otros trabajos, hasta "Fuegos" y "Murmur", el trabajo de Mattotti ha evolucionado con una coherencia constante, aunque siempre dentro de la tradición ecléctica de aquellos que tienen el coraje de ser innovadores. Para niños ha ilustrado "Pinocchio" de Collodi, "The Pavilion on the Links" de Stevenson y ha publicado "Eugenio" que ganó el Grand Prix de Bratislava en 93. Mattotti también ha trabajado en el mundo de la moda, reinterpretando los modelos de los más famosos diseñadores para la revista "Vanity". Ha realizado campañas de publicidad y ha ilustrado las portadas de revistas como "The New Yorker", "Le Monde" y "Suddeutsche Zeitung". En 1995, el "Palazzo delle Esposizioni" en Roma y "The Frans Hals Museum" en Harlem le dedicaron una antología. Ha realizado muchos posters importantes: Cannes 2000 - "Lire en Fête" "La Marie de Paris". Recientemente ha trabajo en el film "Eros" de Wong Kar Way - Soderbergh et Antonioni, creando las cortinillas entre los tres episodios.
Esta reseña biográfica es una traducción de la que se encuentra en el magnífico
sitio web oficial del artista (también muy interesante este
portafolio).
Todo esto, claro, porque me acabo de leer el último album publicado en España:
"Cartas de una época remota". Pequeñas historias (o excusas) para el lucimiento gráfico del artista y los ambientes narrativos, brumosos y evocadores, en los que tan bien se desenvuelve.
Buzztracker
Hace tiempo
comenté 10x10 (
tenbyten.org), una utilidad muy curiosa e interesante, que suponía una instantanea gráfica (formada por un mosaico de imágenes) de lo que ocurría en el mundo en cada instante, basada en el análisis de la frecuencia de aparición de palabras en distintas fuentes de noticias.

Encuentro ahora (enlace vía
Microsiervos) otra forma de representar las noticias, vía análisis de las noticias aparecidas en
Google News, poniéndo el énfasis en el componente geográfico de las mismas:
buzztracker.
Buzztracker muestra en un mapa del mundo aquellas ciudades más citadas en las noticias, así como las relaciones más frecuentes entre ellas (aparición en el mismo artículo). Existe la posibilidad de acceder al histórico, navegar por las noticias correspondientes en cada fecha a cada ciudad, etc... Es necesario verlo.
Es una verdad reconocida por todo el mundo que un hombre soltero...

A
C. le gustan mucho ("con locura" me pide el cuerpo escribir aquí) las novelas de Jane Austen, que relee una y otra vez, incansablemente; y, por extensión, le suelen gustar también bastante las películas y series (de la BBC) basadas en las mismas (con especial predilección por
"Orgullo y prejuicio" y la aparición estelar de Colin Firth en el papel de
Mr. Darcy; aunque esto último no parece ser exclusivo de
C., sino que la experiencia muestra que está bastante extendido entre el género femenino).
C. intenta contagiarme su pasión por Jane Austen. Ya consiguió que me leyera
"Orgullo y prejuicio" hace un tiempo, y ahora no para hasta que acepto
"Persuasión". Me lo entrega con una medio amenaza flotando en el aire:
"... y cuando termines de leerlo, lo comentas en el blog, y dices lo mucho que te ha gustado...". ¿Tengo yo prejuicios hacia una novela que se podría considerar romántica, tal vez fuera de la imagen que (quiera o no quiera, consciente o inconscientemente) transmito en la bitácora, y es necesario que me reten, o los tiene realmente
C., pese a su adoración?
Bueno, obediente que soy, termino leyendo
"Persuasión". Ciertamente, me parece muy divertida, bien escrita y construida, aunque con un final un tanto apresurado. No voy a ser yo, desde luego, quien venga a discutirle méritos a un clásico. Igualmente me gustaron
"Orgullo y prejuicio" y la adaptación televisiva de esta.
Le devuelvo el volumen a su propietaria, pero me dice
que no, que me lo quede, que lo tengo que utilizar para escribir la reseña en el blog.
Perfecto, le digo,
pero saldrás tú en un papel estelar,... junto a Colin Firth, agrego. Y en eso estoy, escribiendo la historia de como terminé leyendo
"Persuasión" (por cierto,
C. también me acusa de haber empezado a leer a la Austen a partir de descubrir que esta era admirada por V. Woolf).
Evidentemente, todo lo anterior, medio en broma, medio en serio, con el mayor de los cariños para
C., en particular, y los lectores de Austen, en general.
Libros de editor

Tres libros escritos por editores había leído, hasta ahora, en el último año:
"Editar Guerra y Paz" y
"Lo peor no son los autores" de Mario Muchnik y
"Editing" de, su padre, Jacobo Muchnik.
No es difícil, tal vez todo lo contrario, para un lector habitual el sentir empatía con los autores cuando uno se enfrenta a una autobiografía editorial, y más en estos casos de editores independientes, casi contracorriente; la sóla sucesión de anécdotas en su trato con los autores, traductores, distrubidores y otros editores ya merece la pena. La barrera de entrada es muy pequeña, casi no importa el estilo (normalmente sencillo y directo), basta con meterse un poco en el mundillo.
Esta semana ha salido otro libro escrito por un editor, editora en este caso:
"Confesiones de una editora poco mentirosa" de Esther Tusquets, hasta hace muy poco la directora de Lumen.
En este caso, además, se añade la circunstancia de que a la Tusquets la había seguido en su tarea como novelista (hace unos años, tres o cuatro, me leí, una detrás de otra, todas sus novelas, excepto una que no llegué a encontrar; evidentemente, esta lectura compulsiva fue porque me gustaron; la verdad es que, a día de hoy, recuerdo poco de ellas, pero en su momento me engancharon mucho; tal vez deba ponerlas en la pila de relecturas pendientes).
Así, las ganas por leer este libro eran grandes y, en contra de lo habitual, he comprado una novedad calentita en la librería, recién salida de la imprenta, y la he devorado en apenas un día (esta semana he podido leer mucho más de lo habitual; posiblemente, si consigo sacar tiempo, en próximos días, más comentarios de libros).
Y, no, no decepciona. Y, sí, sí se simpatiza facilmente con la autora (incluida la típica carga de autocomplacencia habitual en cualquier autobiografía), y con los amigos de la autora, y los autores publicados por ella, y sus colecciones y libros.
Como pueden ver, efectivamente, estaba ganado antes de abrirle las tapas al libro (y, por cierto, bonita edición, a cargo de la editorial de su hija, Milena:
RqueR).
Por no perder la costumbre
No me queda mucho tiempo en las últimas semanas para escribir por aquí. Pero, por no perder la costumbre, dejaré como mínimo un par de enlaces:
- Un muy interesante y extenso microsite dedicado a Virginia Woolf (en castellano).
- Una entrevista radiofónica a Antonio Gasset Debois. Digna de oir de principio a fin, pero sobre todo el fragmento inicial para aquellos valientes que, como yo, aprovechando la bitácora nos tiramos a la piscina sin ningún tipo de pudor a ¿reseñar?/¿criticar?/¿valorar? obras (muy acertado su comentario sobre las "obras maestras").
Por cierto, ayer me he leí el cuarto tomo del
"Sr. Jean", de Dupuy y Berberian, titulado
"Vivamos felices sin parecerlo", el esperado, el que todos aquellos que lo habían leído ya en fracés decían que era el mejor, el ganador en Angoulême. No se si mejor o peor, yo los he disfrutado todos mucho y los recomiendo (uppss..., esto es lo que no debería hacer,... mala suerte).