Eco... eco...

Cuando en estos días de lo que se habla en relación a Umberto Eco es de
"La misteriosa llama de la reina Loana" (a la que también le tengo unas ganas importantes) yo voy y me compro
"Historia de la belleza" (ambas en Lumen).
Si, por las reseñas que he podido leer y el vistazo que le echado en la librería (es ilustrada), la cultura popular, en general, y los tebeos, en particular, son parte importante de la novela, la cultura y el arte en su acepción más clásica son el centro del ensayo (así, por ejemplo, tras unos primeros vistazos sólo encuentro una viñeta, de
"Flash Gordon" en el capítulo
"La belleza de los media"). La dicotomía apocalípticos/integrados.
El libro sobre la belleza es una gozada como objeto; muy bien editado, con un amplísimo apoyo gráfico, el viaje temporal y estilístico por las distintas visiones de la belleza en, sobre todo, la pintura es apabullante. ¿Los textos?, gran parte de la información escrita corresponde a fragmentos de obras de autores clásicos (escritores, filósofos, científicos, teólogos) en relación a la belleza, más los ensayos que constituyen el eje del volumen.
Ah!, por cierto, ya que hablé de fractales hace un par de mensajes, en el capítulo
"De las formas abstractas a la profundidad de la materia" aparece una reproducción a doble página de un fragmento del conjunto de Mandelbrot.
Son también agradables sorpresas los capítulos
"La belleza como proporción y armonía", con una visión matemática e ingenieril (tal vez, hecho de menos aquí un Escher), y
"La belleza de las máquinas" (¿por qué no un diseño de Jonathan Ive?).
Una de las cosas que noté al ojear el volumen con tranquilidad en casa, una vez comprado, es que el título debería ser algo así como
"Historia de la Belleza en Occidente". Esta mañana me encuentro en una de las páginas de créditos el siguiente texto:
Este libro procede, con adaptaciones y añadidos, del CD-ROM "Bellezza, Storia di un'idea dell'occidente" a cargo de Umberto de Eco, producido por Motta on Line en 2002.
Y, sí, el "a cargo de" que aparece tanto en este texto como en la portada quiere decir que Umberto Eco es el responsable del proyecto y autor de algo más de la mitad de los textos que conforman los capítulos. Pero, hay otro co-autor que los editores deben pensar que, por no ensombrecer la figura mediática de Eco, no se merece ser citado, sino apenas en letra muy pequeña en una página semi-escondida; hagámoslo aquí: Girolamo de Michele.