Espera...

Archivado en Comics | Enlace permanente | 28.02.05 / 20:51:38



1.- Debería evitar al hablar de "Espera..." de Jason mi habitual verborrea.

2.- El estilo minimalista, casi naif de Jason, con la sucesión de planchas de 2x3 así lo requiere.

3.- Aunque el dibujo sea todo lo contrario, podríamos catalogar a la narración de impresionista, una pincelada aquí y otra allá que conforman le historia de una vida.

4.- El tiempo, guíado por la elipsis, avanza hacia lo inevitable.

5.- La amistad, el desamor, el paso de la infancia y las perdidas se ven descritas con una economía de medios encomiable, perfecta para comunicar la tristeza (¿recuerda a Ware?).

6.- Léanlo, sin falta.

Ya está, 6 frases al igual que 6 viñetas tiene cada plancha.


Eco... eco...

Archivado en Libros | Enlace permanente | 24.02.05 / 12:06:01


Cuando en estos días de lo que se habla en relación a Umberto Eco es de "La misteriosa llama de la reina Loana" (a la que también le tengo unas ganas importantes) yo voy y me compro "Historia de la belleza" (ambas en Lumen).
Si, por las reseñas que he podido leer y el vistazo que le echado en la librería (es ilustrada), la cultura popular, en general, y los tebeos, en particular, son parte importante de la novela, la cultura y el arte en su acepción más clásica son el centro del ensayo (así, por ejemplo, tras unos primeros vistazos sólo encuentro una viñeta, de "Flash Gordon" en el capítulo "La belleza de los media"). La dicotomía apocalípticos/integrados.

El libro sobre la belleza es una gozada como objeto; muy bien editado, con un amplísimo apoyo gráfico, el viaje temporal y estilístico por las distintas visiones de la belleza en, sobre todo, la pintura es apabullante. ¿Los textos?, gran parte de la información escrita corresponde a fragmentos de obras de autores clásicos (escritores, filósofos, científicos, teólogos) en relación a la belleza, más los ensayos que constituyen el eje del volumen.

Ah!, por cierto, ya que hablé de fractales hace un par de mensajes, en el capítulo "De las formas abstractas a la profundidad de la materia" aparece una reproducción a doble página de un fragmento del conjunto de Mandelbrot.
Son también agradables sorpresas los capítulos "La belleza como proporción y armonía", con una visión matemática e ingenieril (tal vez, hecho de menos aquí un Escher), y "La belleza de las máquinas" (¿por qué no un diseño de Jonathan Ive?).

Una de las cosas que noté al ojear el volumen con tranquilidad en casa, una vez comprado, es que el título debería ser algo así como "Historia de la Belleza en Occidente". Esta mañana me encuentro en una de las páginas de créditos el siguiente texto:
Este libro procede, con adaptaciones y añadidos, del CD-ROM "Bellezza, Storia di un'idea dell'occidente" a cargo de Umberto de Eco, producido por Motta on Line en 2002.

Y, sí, el "a cargo de" que aparece tanto en este texto como en la portada quiere decir que Umberto Eco es el responsable del proyecto y autor de algo más de la mitad de los textos que conforman los capítulos. Pero, hay otro co-autor que los editores deben pensar que, por no ensombrecer la figura mediática de Eco, no se merece ser citado, sino apenas en letra muy pequeña en una página semi-escondida; hagámoslo aquí: Girolamo de Michele.

Caligrafía

Archivado en Libros | Enlace permanente | 19.02.05 / 00:17:39


En una vieja calle del pueblo, delante de un pequeño bazar, ha instalado los dos tableros de su puesto de caligrafía. Cuelgan de ellos unas sentencias paralelas de la buena fortuna trazadas sobre un papel de parafina rojo. "Dragones y fénix conducen a la felicidad, un casamiento llama a la puerta", "Encontrar la felicidad fuera, recoger el dinero del suelo", "Un comercio floreciente en los cuatro mares, una riqueza próspera en los tres ríos" [...] No sé si es él quien las ha compuesto o las ha heredado de sus antepasados. Escribe en un estilo florido: el trazo de los caracteres está bastante logrado, se dirían poco menos que talismanes taoístas [...] Me acerco para entablar conversación.

- ¿Marcha el negocio?
- Marcha.
- ¿Cuánto cuesta un juego de dos sentencias?
- Los hay de dos o tres yuanes, eso depende del número de caracteres.
- ¿Y concretamente por el carácter "felicidad"?
- Un yuan.
- ¿Por un sólo carácter?
- Sí, pero se lo haré delante mismo de usted.
- ¿Y por un talismán que ahuyente catástrofes e infortunios?
- Eso no es fácil de escribir -dice alzando la cabeza hacia mí [...]

"La montaña del alma"
Gao Xingjian

Frente a esto, la tristeza por la constatación diaria de la perdida de las habilidades caligráficas propias. El boligrafo, pluma o lápiz es ya un instrumento extraño, que no encuentra su lugar entre los dedos, donde se agarrota y no sabe deslizarse sobre el papel con la soltura acostumbrada.
Parece que los dedos ya sólo saben curvarse sobre las teclas, con los pulgares un poco retrasados, acariciando el pad.
Los dedos como émbolos, realizando un trabajo mecánico, casi violento, percutiendo el teclado, una simplificación en dos estados (arriba/abajo) frente a los dedos con toda su libertad de movimientos, girando y desplazándose, en un baile con la pluma como pareja y el papel como pista...

Una planta visualmente sorprendente y geométricamente fractal

Archivado en Otros | Enlace permanente | 18.02.05 / 01:06:59


Desde luego que no soy un experto (por no decir directamente que soy un ignorante) en lo relativo a plantas, verduras u hortalizas, y que de gastronomía, justito.
Tal vez no sea tan raro, y esté más o menos extendido, pero estos días yo he visto por primera vez un "romanescu", y el impacto visual ha sido tremendo.


Dice la entrada correspondiente de la Wikipedia en castellano:
El romanescu (Brassica oleracea), de la familia de las Brassicáceas es un híbrido de brócoli y coliflor. Está clasificado dentro del grupo cultivar Italica.

Como todas las especies de esta familia, es rico en vitamina C, fibra soluble y carotenos. Se suele consumir cocido o al vapor aunque también se suele utilizar como verdura cruda.

Las fotos que he colocado arriba no permiten verlo en todo su detalle. Se puede apreciar mejor en las siguientes imágenes a mayor resolución: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, aunque lo recomendable es coger uno con la mano, mirarlo desde todas las posiciones disfrutando de su fantástica simetría e intentar acercarse a los distintos niveles de complejidad sumergiéndose en el detalle de su perfecta autosimilitud.
De lo gozoso de su contemplación da fé los ejemplos que he enlazado en el párrafo anterior, muchos de los cuales no sirven sino de muestra de las habilidades fotográficas de su autor y/o su equipo fotográfico.
Pero claro, este disfrute estético no sería el mismo sin la matemática fractal. Es el ejemplo más claro de objeto fractal que me he encontrado, una especie de copo de nieve de Koch llevado a las 3 dimensiones (bueno, esto sería discutible, de hecho los fractales toman su nombre de su dimensión no entera). Los triangulos de la construcción del matemático sueco se convierten en conos, del plano pasamos al espacio, le agregamos una simetría en espiral para complicarlo un poquito y, lo más interesante, de la abstracción del objeto matemático en papel pasamos a la concrección del objeto del mundo físico.
Llevo varias semanas a punto de pasar por la biblioteca (he leído críticas no muy positivas, argumentando que es mejor científico que divulgador, lo que me echa un poco para atrás a la hora de comprar y me inclina al préstamo) a coger uno de los libros de Benoit Mandelbrot sobre fractales, objetos por los que siempre me he sentido atraido, aunque por diversas cuestiones lo he ido retrasando. Pero, la visualización de esta planta ha incrementado el deseo por razones obvias.

Eso sí, al menos para mi gusto, el olor es horrible (al sabor no he llegado, ni ganas que tengo).

A la busca del tiempo perdido

Archivado en Otros | Enlace permanente | 14.02.05 / 01:03:08


Viendo esta noche "Azul", la primera película del tríptico "Tres colores", la presencia de Juliette Binoche me ha traido a la memoria, cual la magdalena proustiana, un recuerdo completamente olvidado.
Era un sabado o domingo del año 1.997 y, como uno de tantos en aquella época, yo estaba entre los cuatros muros del cuartel descontando una de las guardias que me quedaban para terminar la mili. Mi tarea: estar detrás de una puerta metálica y permitir, previa comprobación de identidad a traves de una una ventanita de unos pocos centímetros, el acceso a vehículos y personas.
Pero ese día había una novedad. En la plaza que se vislumbraba desde mi posición, ese lugar lleno de bares y terrazas que incrementaban el contraste entre el "dentro" y el "fuera", se estaba rodando una escena de una película. Y sí, la protagonista femenina de dicha escena era Juliette Binoche, o al menos eso es lo que me dice este recuerdo recuperado, espero que no me esté engañando completamente. Una vez tras otra desfilaba a pocos metros de mí, cruzando la plaza, repitiendo y volviendo a repetir la toma, ...
Creo que no me había acordado de este hecho desde que terminé la mili. Como decía, ha sido el verla en la pantalla hoy lo que ha traido el recuerdo a una capa consciente de la memoria.
Buscando en su filmografía, creo que no me equivoco si presupongo que la película es "Alice et Martin"; todo parece cuadrar: se estrenó en el 1.998, es una coproducción hispano-francesa, parte de la acción transcurre en España y en un trailer veo a la Binoche tocando el violín (mi recuerdo de la escena apenas se refiere a ella caminando, acercándose a un violinista callejero).
Claro, me entran ganas ahora, a posteriori, de ver esta película y buscar esta escena, eso sí, desde otra perspectiva; y, ¡oh sorpresa!, parece ser que la emitieron el mes pasado en La 2.
En fin... la magdalena ha llegado un poco tarde. Tendrá que ser la próxima vez.

El Támesis impresiona

Archivado en Otros | Enlace permanente | 09.02.05 / 20:57:17


  


Turner, Whistler y Monet. Sólo los dos últimos llegaron a conocerse personalmente, el primero era de una generación anterior.
Sí existen, sin embargo, puntos de convergencia estéticos comunes a los tres: el paisaje como elemento central de su obra, la renuncia al realismo, la búsqueda de los efectos atmosféricos y de la luz sobre lo representado; el impresionismo, en suma.
Y dónde mejor que representar y estudiar estos efectos atmósfericos que en la ciudad más industrializada y contaminada de aquella época, un Londres cubierto por el smog, proporcionando unas atrayentes vistas del Támesis, donde la tierra, el agua y el cielo se funden, junto con los elementos salidos de la mano del hombre, en una masa informe (casi rozando la abstracción) de colores.

La exposición "Turner Whistler Monet", que actualmente se muestra en el Tate Britain pone juntas las obras de estos tres pintores, permitiendo comparar sus trabajos, con sus similitudes y diferencias, sus influencias mutuas e innovaciones propias.
Una de esas exposiciones ante las que no hay más remedio que quedarse con las ganas, aunque internet nos permite el, nunca satisfactorio del todo, recorrido por el microsite creado a tal efecto, donde leer algún texto y visualizar la reproducción de algunas de las obras.

An unbeatable combination - three of the most popular artists of the 19th century plus plenty of sun-dappled water.
The Observer


Put Turner and Monet together and you have a fresh equation. Combine them with Whistler, who is much rarer, and you have a completely new recipe.
The Sunday Times

Nota: Las pinturas que acompañan al mensaje son, de izquierda a derecha:
  • The Thames above Waterloo Bridge, Joseph Mallord William Turner, c. 1.830-5
  • Nocturne: Blue and Gold - Old Battersea Bridge, James Abbott McNeill Whistler, c. 1.872-5
  • Le Parlement, trouée de soleil dans le brouillard, Claude Monet, 1.904
Se pueden ver las pinturas a mayor detalle pulsando sobre las mismas.

Mundo doblemente fantasmal

Archivado en Comics | Enlace permanente | 08.02.05 / 20:37:25


El domingo, horas antes de ver por vez primera su adaptación cinematográfica, me releí una vez más "Ghost world", dando lugar así a una sesión continua de inmersión en un mundo, no se si fantasmal, pero sí seguro que extraño, inseguro e inconformista.

No sé si hice bien o hice mal al juntar la dos versiones y permitir comparaciones, en vez de intentar disfrutar de forma independiente de cada una de ellas, con sus méritos y sus pegas, con las características propias que les da su medio... Como rendido admirador de la novela gráfica de Clowes no podía ocultar una sonrisa de complicidad ante diálogos y escenas calcadas de la obra impresa y, sobre todo, las excelentes versiones de Enid y Rebecca (especialmente la primera), interpetadas respectivamente por Thora Birch y Scarlett Johansson, perfectas en sus papeles.
Sin embargo, claro, la necesidad de construir una historia algo más clásica, un poco menos sutil -con planteamiento, nudo y desenlace- obliga a traicionar ligeramente el espíritu del cómic, centrado casi en su totalidad en la relación de las dos adolescentes, e introducir al personaje de Seymour.

No me disgustó, pero tampoco llegó a entusiasmarme, como lo hace todavía, lectura tras lectura, su homónimo en el papel. Ante este último me encuentro un poco descolocado, a priori no diría que es del estilo de obras con las que más conecto, tampoco soy capaz de identificar claramente cuales son los resortes que utiliza el autor y que consiguen atraparme (bueno, sí, hay uno, posiblemente el único que importa, y es esa insultante capacidad para escribir diálogos casi perfectos que soportan todo el armazón de la obra) una y otra vez, ya excluida cualquier excusa de novedad y/o sorpresa, en el bizarro mundo que nos propone Dan Clowes.
Podría hablar aquí de la adolescencia, de la amistad, del sexo, de la perdida de referentes, de la sociedad occidental, de alienación, de personajes disfuncionales, ... para tratar de explicar la obra, pero no lo voy a hacer. Primero, porque no es difícil encontrar otras reseñas que siguen estos caminos, y sobre todo porque creo que no hace falta, la obra funciona a un nivel más primario, más profundo, no es necesario justificar nada en base a reflexiones sociales: está muy bien escrita y punto.
Y si fuera sólo con "Ghost World" podriamos estar hablando de otra cosa, pero la bofetada que, como lector, sufrí con "David Boring" fue parecida; conclusión: no se puede dudar de la maestría del autor. Pocos en los últimos años pueden presumir de lo mismo.

Y, tras ver la versión cinematrográfica de una de mis obras (tebeos) preferidas, tengo en espera el DVD de otra adaptación de una de mis obras (novelas) favoritas: "Lolita" de Kubrick (con guión del propio Nabokov, al igual que aquí el guión era del propio Clowes, escrito a cuatro manos junto con el director Terry Zwigoff y nominado al Oscar al mejor guión adaptado). Ya veremos en este otro caso qué tal...

La montaña del alma

Archivado en Libros | Enlace permanente | 07.02.05 / 16:25:42



Tal vez debería esperar hasta haber terminado de leer un libro para hablar de él, eso sería lo lógico si mi objetivo fuera hacer una reseña, pero en este formato tan libre y personal que es la bitácora sale más natural hablar de lo que uno está leyendo en este momento o, incluso, de lo que aún no ha empezado y está a la espera pero ya ocupa parte del pensamiento, no de lo que ya es pasado (aunque una relectura lo puede volver a convertir en presente).
Así, apenas si llevo unas 120 páginas de las casi 600 de "La montaña del alma" de Gao Xingjian. Obra díficil de describir, aunque mejor sería decir díficil de clasificar, esa simplificación con la que queremos reducir a un término de una taxonomía algo que no tiene por qué serlo; el texto de contraportada de la edición que estoy leyendo trata de resolver esto mediante la yuxtaposición de conceptos:
La novela, el dietario, la leyenda, el libro de viajes y la poesía se funden en un todo de exquisita belleza en una obra tan polifónica como el alma de su autor. Solamente a través de la odisea de lo particular, el individuo puede hallar en la literatura el arte necesario para dar voz a los que no la tienen, recordar lo que no debió caer en el olvido o mostrarnos aquel secreto inefable pronunciado sólo por el descuido.

Y, sí, posiblemente la reducción a un término no puede corresponder a un género sino, en todo caso, como se indica en la sinopsis, a algo más etéreo como "exquisita belleza".
Lectura muy placentera de un libro que no estaba seguro de si leer, la casualidad me llevó hasta él, al encontrarlo en la estantería de una persona a la que no hubiera asociado con dicho volumen, pero que, desde luego, merece la pena.

Y, por último, el lenguaje, la lengua, el ritmo; ahí radica gran parte del mérito del libro. Frases cortas, nunca subordinadas, a lo sumo yuxtuapuestas, un presente de indicativo omnipresente, la poco frecuente narración en segunda persona.
Pero aquí, claro, me entra una duda, ¿con qué ojos estoy leyendo este libro, con que prejuicios (sin querer dar significado negativo a este término) me acerco a él? Los lectores habituales de esta bitácora puede que recuerden el mensaje "Lengua y pensamiento" en que divagaba tomando como punto de partida la recopilación de ensayos de Gao Xingjian "En torno a literatura", donde las reflexiones sobre el lenguaje, ejemplificadas en parte en "La montaña del alma" eran centrales. Así, ¿me ha sorprendido el lenguaje o lo he leído con una especial atención? ¿cuanto tiene de propio el afán estético del autor y cuanto proviene de una tradución fiel de un texto escrito en un chino tradicional?
Bueno, en cualquier caso, da igual, es secundario; lo principal es sentarse, abrirlo y disfrutarlo.

[Ilustración de Gao Xingjian]

Fernando Vicente, por decir algo

Archivado en Otros | Enlace permanente | 01.02.05 / 23:44:16



Muchos días llevo sin publicar nada por aquí y, ante estos casos, la mejor forma de terminar la sequía es aprovechándose del genio de los demas, dejar la responsabilidad sobre sus espaldas (aunque no hay riesgo, es caballo ganador) y echarse respetuosamente a un lado.

Así que, por pluro placer estético, he decidido colocar tres imágenes del ilustrador Fernando Vicente al que, como es sabido para quien lea esto habitualmente, profeso gran admiración. Aprovecho para comentar un par de noticias relacionadas con él:
  • Desde el viernes 18 de febrero hasta el sábado 2 de abril habrá una exposición suya en la Sala de exposiciones del ESPACIO SINS ENTIDO.
  • Dibbuks (que ya editó "Las pin-ups de Fernando Vicente") acaba de publicar "Los elegidos", obra de autoría coral, que recopila el trabajo de varios ilustradores españoles (Ana Juan, Gatagán, Calatayud, Javier de Juan, raúl, Max, Mique Beltrán, Keko, Olivares, Berrio, Sequeiros) para la revista "Training and Development Digest", entre los que se encuentra el protagonista de este mensaje.


Actualización (8 de febrero): aquí se puede encontrar información adicional sobre la exposición reseñada arriba, que mostrará las ilustraciones del libro de pin-ups publicado hace unos meses.