Bitácoras: tiempo y estructura

Archivado en Otros | Enlace permanente | 30.10.04 / 20:04:52


Hace unas semanas, un amigo (no escritor de una de ellas) me preguntaba acerca de cuál creía yo que era la causa del éxito de las bitácoras y su multiplicación en número.
Mi respuesta iba por el camino del afán de protagonismo, el minuto de fama, de ser leído, algo exhibicionista e, incluso, la imitación de otras bitácoras que nos han precedido y a las que queremos parecernos (precisamente me encuentro hoy la siguiente frase de Javier Marías: "Yo no creo que exista la necesidad de escribir, me parece una palabra pretenciosa y solemne. Hay, mucho más modestamente, ganas de escribir, ganas que a menudo surgen del impulso de emulación, es decir, de producir uno mismo aquello que le proporciona placer cuando lee." Frase referida no a bitácoras, sino a literatura, pero que podría ser aplicable.)
Como causa, podría ser aceptable, pero su interrogación continuaba por la senda de por qué el formato bitácora, por qué ese impulso de escritura no ha aparecido antes de la irrupción de estas. Efectivamente, parece claro, que el contenido ha venido de la mano del continente.
Mi respuesta, en este caso, se centraba en un punto de vista tecnológico: las herramientas de publicación (MovableType, ExpressionEngine, TypePad,...) y/o los servicios (tipo blogspot) existentes han abierto la posibilidad de escritura a todo tipo de autores; además, otras cuestiones como el RSS han facilitado el acceso a los contenidos por parte de los lectores.
Todo esto es cierto, pero mi interlocutor no las veía como causas únicas que pudieran explicar en su totalidad el fenómeno.

Ahí quedó la cosa; pero, hace unos días, me volví a hacer a mí mismo la pregunta al encontrar la ya recomendada bitácora "100 Years of Illustration": el autor tiene indudablemente algo que contar, pero ¿por qué lo hace en forma de bitácora? no parece, en este caso, el "continente" más adecuado.
Y creo que la respuesta hay que buscarla en la característica identificativa de las bitácoras: una colección de mensajes ordenados cronológicamente. La dimensión que define esta forma de expresarse es el tiempo y su flujo. Tiempo, que tal vez sea también el elemento definitorio de nuestra vida, de nuestra consciencia y de nuestro hilo de pensamientos. Así, puede que lo más cómodo sea ir volcando nuestros mensajes según se nos van ocurriendo (o según los vamos madurando y puliendo); es algo natural e intuitivo, el llevar en paralelo nuestro tiempo interno y nuestro tiempo externo, identificado por lo que contamos en nuestras bitácoras.
Muchas veces las bitácoras no dejan de ser meras reseñas de cosas leídas, noticias conocidas, enlaces descubiertos. De nuevo, estamos poniendo en paralelo dos aspectos de nuestra existencia, el flujo de experiencias externas que recibimos con lo que contamos.
Otras formas de expresar ideas y conocimientos, ya sea en un libro, ya sea en un web, implican en la mayoría de los casos una cierta estructura: ya sea una organización en capítulos, ya sea la típica estructura arborescente de un web. ¿Quiere decir algo que muchos webs incluyan un "mapa del sitio" y los libros un índice y/o una tabla de contenidos? ¿no será que no nos sentimos cómodos en esa estructura jerarquizada y nos hace falta un "mapa" para no perdernos?
Esta forma de expresar contenidos de forma estructurada implica "preparar" una determinada cantidad de contenidos para su posterior organización y, por último, publicación. Además de perderse la posibilidad de publicación inmediata, según se nos ocurra, nos obliga a un trabajo adicional de clasificación (y, lo que puede ser peor ¿o mejor?, darnos cuenta de que no merece la pena ser contado), al que puede que no estemos dispuestos.
No es más fácil la falta de estructura que la existencia de esta. A lo sumo, aceptamos una estructura temporal; nos es tan natural, es tan definitoria de nuestro pensamiento/experiencias que no nos cuesta ningún esfuerzo.

Para el lector, creo, la cuestión es similar. El formato bitácora supone poner en paralelo su lectura diaria con otros flujos de experiencias.

Nota: en relación a las bitácoras también me gustaría contar algo (pero otro día, más adelante en el "tiempo") acerca de la utilización de los términos blog, weblog y bitácora (en este mensaje he utilizado únicamente el tercero, aunque en anteriores mensajes he usado cualquiera de ellos indistintamente). Mientras no me pongo a ello, os invito a leer el artículo "Una bitácora es una mujer como un armario" (Tras las turquesas cortinas).

Releyendo "Lolita"

Archivado en Libros | Enlace permanente | 29.10.04 / 00:02:27


Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

Acabo de terminar la relectura de "Lolita" de Nabokov.
¡Que delicia de libro! No tengo nada más que decir, pues la novela ya habla por sí misma.

100 años de ilustración

Archivado en Otros | Enlace permanente | 28.10.04 / 14:45:52


Acabo de descubrir un blog que promete muchos momentos de deleite visual: "100 Years of Illustration".
Realizado por Paul Giambarba, también ilustrador, su objetivo, como es fácilmente deducible del título, es mostar la obra gráfica de algunos de los artistas más destacados del último siglo en el mundo de la ilustración.
La selección mostrada hasta ahora no sé si se basará en criterios de preferencia personal del autor, cronológicos o meramente aleatorios; pero, como mínimo, señala un linea estilística muy marcada y un gusto envidiable.

Nota 1: ilustración de Edward Penfield, aparecida en la revista "Scribner's Monthly Magazine", enero de 1.905.
Nota 2: enlace vía efimera.org.

Viendo la TV: Ryszard Kapuscinski

Archivado en Otros | Enlace permanente | 26.10.04 / 00:03:30


La semana pasada reseñaba y recomendaba "El imperio" de Ryszard Kapuscinski.
Cual sería mi sorpresa cuando, casi sin querer, encuentro que uno de esos programas practicamente ocultos en la programación de la TV, "De cerca" (en La 2), estaba dedicado integramente a entrevistar al escritor y periodista polaco.
Expresándose en castellano (aunque se nota que no maneja nuestro idioma con tanta soltura como se expresa en sus libros) y ante la admiración nada disimiluda del presentador, Baltasar Magro, por uno de los periodistas más destacados de la actualidad, Kapuscinski habló de su profesión, sus libros, Africa y los problemas actuales del mundo.
En el formato entrevista surgen de forma más inmediata y directas sus ideas. Defendió la necesidad de integrarse, como periodista, en los pueblos que visita a fin de poder contar su situación; vivir en hoteles, al margen de la población local no es adecuado. Presentó al pueblo africano como un ejemplo diáfano de la humanidad, que nos permite conocerla mejor, sin todos los elementos circudantes de las sociedades occidentales. Africa, cuyos recursos naturales la hacen pobre de por sí, dónde se vive, en el mejor de los casos, al día, sin posibilidad de invertir: ahí es donde debemos colaborar, en la inversión, y no sólo en la ayuda internacional; y el papel del periodista es hacerse eco de esta situación.

Nota: el enlace al sitio web del programa incluye en el momento de publicar este mensaje información sobre la entrevisa; supongo que en unos días, dicha información cambiará por la correspondiente a siguientes entrevistados.

La cinta de Moebius

Archivado en Comics | Enlace permanente | 25.10.04 / 12:03:44



"Thru the Moebius strip" (enlace vía tirafrutas) es un largometraje de animación 3D basado en la obra de Moebius, y supervisado por él mismo, que se espera que se estrene en el 2.005.
En el sitio oficial, http://www.moebiusstrip.net/, se ofrece detallada información, imágenes y el trailer (el sitio web es de calidad, aunque requiere una cantidad excesiva de ancho de banda).

A nivel visual, el aspecto que presenta es bastante prometedor; además, las reminiscencias al universo de Moebius son evidentes: desde los grandes pájaros voladores hasta un objeto idéntico al incal. Sin embargo, parece claro que no será posible trasladar los planteamientos narrativos del dibujante francés a la lógica interna que requiere una película (al menos, una dirigida a un gran público). Las evocadoras historias de "Arzach" o los mundos oníricos de "Edena" parecen estar lejos de la estructura clásica de planteamiento-nudo-desenlace que seguro que se encuentra en el largo.
Esto no debe ser bueno ni malo, sino simplemente la constatación de que nos encontramos con dos medios distintos (con capacidades expresivas distintas), dirigido a dos públicos distintos, y en un caso estamos ante la obra de un único creador, mientras que en el otro caso es una obra coral.

Por cierto, y cambiando de tema, pasado mañana (visto desde cuando escribo esto; 27 de octubre de 2.004, en cualquier caso) sale a la venta en Francia (audio en inglés y francés) el DVD de "Immortel. Ad vitam" de Bilal. La mayoría de críticas y reseñas que he leido han sido bastante negativas, pero es más que posible que termine cayendo en la tentación via amazon.fr.

El imperio

Archivado en Libros | Enlace permanente | 20.10.04 / 19:11:17


Como ya adelantaba en el anterior mensaje, el libro que estaba leyendo, ya acabado, era "El imperio" de Ryszard Kapuscinski. Descubrí al autor polaco hace apenas seis meses y esta es la tercera de sus obras que disfruto (las anteriores fueron "Ébano" y "Un día más con vida"). Compartiendo un nivel altísimo de calidad, tras dos libros centrados en el África negra, este me cambia completamente el escenario, saltando el relato a la URSS.
De un calor sofocante, capaz de matarte si permaneces a la interperie, al frio extremo de Siberia, donde el efecto es el mismo. De una falta total de organización política, económica y/o social a un estado que lo controla todo, apenas si dejando espacio a sus ciudadanos (tal vez ni esta palabra sería adecuada) para el pensamiento, pero en ningún caso para la acción o la expresión.
Sin embargo, algo hay común en las narraciones africanas y soviéticas, la desesperación del pueblo, incapaz de conseguir vivir de una manera digna, y el odio sin límite, irracional, entre unos pueblos/nacionalidades/tribus y los vecinos.
Porque, aunque con fragmentos en otros momentos de la historia, la mayor parte de lo narrado se ubica alrededor de la caída de la URSS, cuando ya libres del yugo de un estado completamente opresor y del miedo a los gulag (aunque es una herida que nunca se curará, y está presente en todas las páginas del libro), las distintas repúblicas que se mantenían unidas a la fuerza, oculta su identidad, vuelven al pasado, se independizan, o tratan de hacerlo, y recuperan los odios ancestrales, donde nacionalidad, lengua y religión son hechos diferenciales que sirven de base para la disputa.
Los mayores destrozos [...] los causó el comunismo en las consciencias de la gente. La gente no quiere trabajar bien y vivir bien. Quiere trabajar mal y vivir mal. A esto se reduce toda la verdad.
Tomemos las universidades. Cuatro años de estudiar el materialismo dialéctico, cuatro años de empollar la historia del PCUS, cuatro años de empollar en el comunismo científico, y ¡todo ha resultado falso!
Después de setenta y tres años de blochequivismo la gente no sabe lo que es la libertad de pensamiento, y en su lugar coloca la libertad de actuación. Y en nuestro país libertad de actuar significa libertad de matar. A esto se reduce toda la perestroika, toda la novedad en la manera de pensar.

Reportajes periodísticos o libros de viajes, da igual, la obra de Kapuscinski auna una extraordinaria calidad literia con un agudísimo análisis de la situación socio/política de aquellos escenarios a los que se desplaza.
¿Cómo va la vida? Hice la más banal e idiota de las preguntas con el fin de mantener la conversación.
La abuela se irguió, apoyó las manos sobre el palo de la escoba, me miró, sonrió incluso y dijo una cosa que es el meollo mismo de la filosofía rusa de la vida: ¿Qué cómo nos va la vida? repitió pensativa y añadió con una voz que denotaba orgullo y determinación, sufrimiento y alegría: ¡Respiramos!


Invitaciones desde Oriente

Archivado en Libros | Enlace permanente | 18.10.04 / 14:05:22


En esto de las bitácoras es habitual el colocar noticias o enlaces que hemos conocido a través de otras bitácoras; y, en la etiqueta que hemos adoptado, parece de buena educación citar la fuente con la fórmula "vía ....".
En este caso lo que ha llegado hasta mí vía, respectivamente, "pjorge.com" y "La Hispaniola" han sido sendos libros japoneses: "Los amantes suicidas de Amijima" de Monzaemon Chikamatsu y "El Libro de la almohada" de Sei Shonagon.
Atraido últimamente por todo lo oriental, sea chino o japonés, se han colocado rápidamente en mi lista de la compra (y en una posición próxima a la cabeza). Dice así la presentación editorial del primero de los dos libros citados:
Los amantes suicidas de Amijima son marionetas que representan la vida y el amor de Jihei, comerciante de Osaka, y Koharu, su geisha. La obra está ambientada a finales del siglo XVII, momento en que la cultura del pueblo florece con su máximo esplendor en el género del teatro kabuki y joruri.
El recitador hace de narrador y da voz a los personajes. La música de samisen sirve de acompañamiento y los manipuladores mueven unas marionetas casi tan grandes como ellos mismos. El sentido simbólico de los muñecos para el teatro está plenamente potenciado.
Es la tragedia de una pareja con un amor imposible que termina en un doble suicidio presentado en un estilo bello y, al mismo tiempo, escalofriante.
Los amantes suicidas de Amijima, la obra más importante de Chikamatsu, es su primera pieza traducida al español.

Y la del segundo:
Escrito por SEI SHONAGON, dama de la corte de la emperatriz Sadako en el Japón del siglo x, EL LIBRO DE LA ALMOHADA ­llamado así para describir un libro de notas informal que se guardaba posiblemente en los cajones de las almohadas de madera­ es, además de una pequeña joya literaria, un vivo y colorido retrato de la vida en la corte imperial. Como explica en su prólogo María Kodama, el libro original está formado, además de por una larga serie de enumeraciones ­de insectos, de plantas, de cosas agradables o desagradables, de temas poéticos, etc.­, por anécdotas, anotaciones diarias, y por la descripción de caracteres y de la vida cortesana, con sus costumbres, sus juegos, sus intrigas, y también su crueldad. La presente versión de este libro singular, como la cultura y el tiempo al cual pertenece, ofrece la selección y traducción que del mismo hicieron en su día Jorge Luis Borges ­quien sintió siempre especial atracción por Japón y su literatura­ y la propia María Kodama

No contento con todo esto, tras un vistazo a la web de la editorial Trotta, responsable del primero de los libros, me encuentro con que disponen de una colección titulada "Pliegos de Oriente" con títulos muy sugestivos.
Sin embargo, ahora estoy vagando por otras tierras, aquellas que describe Ryszard Kapuscinski en "El imperio" y que alguna vez fueron etiquetadas como repúblicas socialistas y soviéticas.

Otros blogs

Archivado en Navegación | Enlace permanente | 15.10.04 / 16:22:25


He actualizado la sección "otros blogs" (enlace arriba a la derecha) incluyendo nuevas entradas y modificando una de las ya existentes. En escrupuloso orden alfabético, son las siguientes:

No creo que descubra nada a la mayoría al ponerlas aquí, pues son más o menos conocidas; incluso alguién puede haberme conocido a través de ellas, ya que en alguna estoy enlazado; en cualquier caso ahí quedan como aviso a navegantes.

Nota: hay más bitácoras que leo y que no están en el listado de la página de aquí al lado; aún no tengo claro mi relación con ellas y si se mantendrán o pasarán de largo.

Google en el escritorio

Archivado en Informática | Enlace permanente | 14.10.04 / 17:36:38


Google acaba de lanzar su herramienta de escritorio Google Desktop (todavía en fase beta).
¿De qué se trata? pues de una herramienta que realiza búsquedas de contenidos (e-mail, archivos MS. Office, historial de navegación web, registro de chats) ubicados en el propio equipo, no en internet (aunque permite integrar los resultados de ambas búsquedas en una misma página). Se nos ofrece mediante un interfaz web muy similar al utilizado por google.com.

Tras bajármelo, instalarlo y probarlo, puedo decir que funciona bastante bien, uno se encuentra como en casa; pero (al menos en mi caso) tiene el problema de que no indexa ni el historial del FireFox ni los buzones del Thunderbird (no utilizo ni el Explorer ni el Outlook). Tal vez también sería deseable un panel de control un poco más avanzado.
En relación al tema de la privacidad, por lo que he leído en la documentación que proporcionan, parece que no hay problema, que está a salvo; aunque en estos temas no sólo son necesarios los hechos sino las sensaciones, y es posible que entre un porcentaje de posibles usuarios cree temor a que su disco duro esté siendo observado.

10 años de Netscape Navigator

Archivado en Informática | Enlace permanente | 13.10.04 / 18:47:39


Se cumplen hoy diez años desde el lanzamiento de la primera versión de Navigator, el navegador de Netscape.
Con un porcentaje de uso casi despreciable hoy en día, parece algo muy lejano en el tiempo; sin embargo, sólo han pasado diez años. Claro que, si no me fallan las cuentas, mis primeros contactos con internet datan de 1.995, poco menos de un año después del lanzamiento del Netscape Navigator: es decir, ya estaba allí cuando llegué yo, lo veo casi como un "elemento histórico" (aunque no puedo recordar si en esos tiempos yo usaba el aún más histórico Mosaic; bueno, la verdad es que no usaba mucho ni uno ni otro, mis herramientas habituales eran sendos clientes FTP y Telnet).

Visto con la perspectiva que da el tiempo, Netscape, la compañía, tuvo que lidiar en las peligrosas aguas de los comienzos de los negocios en internet; mientras, el navegador tuvo que luchar con un peligro todavía mayor, la posición dominante en el mercado de Microsoft, que hizo todo lo que pudo por evitar que el navegador se convirtiera en el centro del escritorio o que en todo caso fuera un navegador desarrollado por ellos. No salió muy bien parado ni en un caso ni en otro.

Se anuncia ahora una nuevo navegador de Netscape, pero será difícil, independientemente de su calidad, que vuelva a ser usado masivamente; si alguien le puede hacer sombra a Internet Explorer parece ser Firefox (sin embargo, muy lentamente; las estadísticas de acceso a este web indican que en un año IE apenas ha bajado de un 89% a un 82% de uso).

Se puede leer un completo dossier sobre el aniversario en "A decade on the Web with Netscape" (News.com).

Las Pin-Up de Fernando Vicente

Archivado en Otros | Enlace permanente | 06.10.04 / 17:23:47


Me hacen llegar la buena nueva de la reciente edición de un libro de ilustraciones titulado "Las Pin-Up de Fernando Vicente" (Ed. Dibbuks). Ya en un mensaje anterior expresaba mi admiración por la obra de este ilustrador, al que conozco sobre todo por su trabajo en Babelia.
En espera de conseguir el libro, que incluye un prólogo de Felipe Hernández Cava, incluyo el texto presentando el volumen por parte de la editorial:
Fernando Vicente brilla con luz propia en el gran panorama español de la Ilustración con mayúsculas. Si ya en la fenecida revista Madriz (de cuyo insigne director tenemos el gusto de contar con el prólogo de este libro) nos sorprendió con una pasmosa facilidad para encandilarnos con sus dibujos y sus no menos elegantes guiones, en EL PAIS tenemos la suerte de ver todas las semanas en el suplemento Babelia, la riqueza de sus colores y la exacta interpretación de los textos a la manera gráfica de la que sólo él es capaz.
Los que hemos tenido la suerte de ver periódicamente sus exposiciones como Artista, también con mayúsculas, comprobamos que el tiempo no pasa en balde y, en este caso, no hace más que enriquecer a la persona, al artista, al ilustrador y a aquel que tiene la suerte de admirar sus obras.
En “Las Pin-Ups de Fernando Vicente” se da rienda suelta a uno de sus grandes pasiones, la belleza femenina al más puro estilo pícaro, sensual o imposible. Mirar esta ilustraciones inéditas es desear que Fernando Vicente no pare de dibujar como lo está haciendo en este momento.


Leer mucho, leer poco...

Archivado en Libros | Enlace permanente | 05.10.04 / 23:49:37


Desde que tengo el blog son ya varias las personas, la última hoy, que en base a la cantidad de libros reseñados, me hacen un comentario del estilo "tú es que lees mucho...", "como lees tanto...", "yo es que no tengo tanto tiempo para leer...", con el que básicamente no estoy de acuerdo.
Y no estoy de acuerdo desde dos puntos de vista. En primer lugar porque no creo que lea mucho, me gustaría poder leer más; en segundo lugar, porque siempre hay tiempo para la lectura, otra cosa es que se quiera buscar dicho tiempo, o se prefiera dar prioridad a otra tarea.

La bitácora me permite echar la vista atrás, enumerar las reseñas (aunque hay libros leídos y no comentados), comprobar en el calendario las semanas que llevamos en el año y, mediante un sencillo cálculo, determinar que estoy leyendo un libro cada semana y media aproximadamente.
Efectivamente, no es mucho, yo lo consigo (y no leo muy rápido) con una hora, o algo más, al día de lectura (cantidad que suele aumentar los fines de semana). La cuestión ya es decidir ocupar esa hora u hora y media en la lectura o en otra actividad, pero la excusa de que "no tengo tiempo" no es válida en la mayoría de los casos; habría que cambiarla por "la mayor parte del tiempo, prefiero hacer esto o aquello".

Tenía este mensaje en la nevera, a medio escribir, desde hace bastantes días, pues no terminaba de convencerme (de hecho, sólo las 3 primeras líneas de la versión actual permanecen del primer intento), dudando de que llegara a publicarlo. Hasta que me he topado con las siguientes líneas de Mario Muchnik en una actitud que Eco etiquetaría como apocalíptica, y que me sirve para redondear el mensaje:
Mirar la televisión es un acto vergonzante. La mayor parte del público, y en particular del público culto, intenta minimizar su interés por la televisión o, en todo caso, el tiempo diario transcurrido ante la pantalla. Cuando los promedios nacionales concuerdan en que el europeo pasa tres o cuatro, o cinco, o más horas diarias ante el televisor, y teniendo en cuenta que la vida vegetativa y de trabajo no deja al europeo medio muchas más horas libres, es evidente que son muy pocos los europeos que NO miran la televisión, y poquísimos los que miran -como muchos se jactan- "sólo las noticias". ¿A qué se debe la hipocresía generalizada? A una gustosa pero inconfesable claudicación: cualquier otra actividad, cultural o no, incluso actividades placenteras, incluso actividades biológicas imprescindibles, requiere mayor esfuerzo intelectual que el mirar la televisión. La gente es perezosa.

No es mi objetivo al copiar el fragmento anterior el satanizar la televisión y ensalzar la lectura (aunque podría serlo), sino solo explicitar como el tiempo está ahí y es decisión nuestra en qué utilizarlo. Y, como objetivo secundario, a aquellas personas que me dicen (con un cierto tono de envidia y de queja personal) que no tienen tiempo para lectura, animarlas a que lo busquen.

Nota: el párrafo, al igual que en el mensaje de ayer, está sacado de "Lo peor no son los autores" (...y lo que me estoy conteniendo por no copiar muchos más párrafos interesantes y que

Sofía Albal

Archivado en Otros | Enlace permanente | 04.10.04 / 19:28:00


pulsar para ampliarOs voy a recomendar, para aquellos que vivais en Murcia o alrededores, que acudais a la exposición de pintura de una amiga, Sofía Albal.
Se inagura el próximo viernes, 8 de octubre, a las 21:00 hrs. y se podrá visitar hasta el 8 noviembre, de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 hrs. y de 17:00 hrs. a 20:00 hrs. en los locales de la Editorial Aranzadi (C/ La Gloria, 29 - bajo, 30.003 Murcia).

Nota: Se puede ver a mayor tamaño la tarjeta promocional, con uno de los lienzos que estará expuesto, pulsando sobre la imagen de la izquierda.

Sobre los "clásicos"

Archivado en Otros | Enlace permanente | 04.10.04 / 00:05:10


Esto de internet nos permite, ya sea mediante bitácoras o foros, muy facilmente dejarnos llevar por los gustos propios, ensalzando y alabando aquello que nos encanta y presentándolo como algo excelso. No tardan en aparecer palabras como "clásico" u "obra maestra". Menos mal que alguien, de vez en cuando, pone las cosas en su sitio:

En la historia no hay muchos clásicos, tal vez no lleguen a cien, reuniendo todos los géneros. La cueva de Lascaux -que, a juzgar por la unidad de estilo, podría ser obra de un sólo Cro-Magnon-, es el clásico más antiguo que me ha tocado conocer. Otros son la Misa en si menor de Bach, Don Giovanni de Mozart, la Odisea de Homero, Don Quijote de Cervantes, la Pietà de Miguel Ángel, la Gioconda de Leonardo, Les demoiselles d'Avignon de Picasso, Hamlet de Shakespeare, Cántico de Guillén, la cúpula florentina de Brunelleschi, el pabellón "catalán" de Mies van der Rohe. Me olvido de otros, pero no por cierto de Guerra y paz de Tolstói, que es el clásico cuya relectura me da pie para estas reflexiones.

Las palabras son de Mario Muchnik, extraidas de "Lo peor no son los autores".