Life is good if you don't weaken (La vida está bien si no te rindes, en la edición en castellano) narra las andanzas del protagonista (el propio Seth, aunque la historia no es autobiográfica, sino de ficción) tras el descubrimiento de un ilustrador de mediados de sigo: Kalo (este sí, inventado).

Seth, de caracter meláncolico y reservado, no se encuentra comodo en la ajetreada vida de finales de siglo XX. Es de los que opina que cualquier tiempo pasado fue mejor; en particular, es un enamorado de la estética gráfica de mediados de siglo. Esto le lleva a buscar ejemplares antiguos de revistas de dicha época, tales como el New Yorker, donde descubre el trabajo del poco prolífico Kalo.

A partir de dicho momento, comienza a obsesionarse con dicho autor, tratando de encontrar todo su trabajo e incluso viaja a la ciudad donde éste vivió. Esta búsqueda se entrelaza con la vida normal de Seth, sus reflexiones personales, sus relaciones con familia, amigos e incluso su gato, sus relaciones amorosas, etc...